Recuerdo que los Domingos soleados, recorría el centro y
disfrutaba de esos maravillosos rincones que ofrecían una mirada distinta de la
ciudad.
Callejear por lugares donde siempre habías
pasado, y te parecía que siempre veías algo
nuevo en ellos.
Son las calles estrechas de La Seo , la
Plaza San Bruno, el Arco del Deán,… sitios de especial significado que marcan mi infancia,.. y mi imaginación. Encajados
en las paredes del tiempo, te transportaban a épocas lejanas, donde la gente
tenía más prisa que tú.
El Arco del Deán, que no me habré imaginado yo, en aquel
misterioso lugar...
"Mi Puente de los Suspiros"
"Mi Puente de los Suspiros"
Que increíble concatenación de edificios, que llevaban de
vuelta a casa.






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